El «stealthing» se refiere a la retirada, el deterioro o la no utilización de un preservativo de forma encubierta, en contra de la voluntad expresa de la pareja sexual. Con la revisión de la legislación penal en materia sexual (1 de julio de 2024), Suiza ha calificado explícitamente el stealthing como un acto sexual sin consentimiento, punible como acoso sexual (art. 198 del Código Penal) o como violación (art. 190 del Código Penal), según las circunstancias.
Para las personas que ejercen el trabajo sexual, esto significa que las ofertas adicionales o las amenazas para mantener relaciones sexuales sin protección no alteran la situación jurídica. Quien imponga la obligación de usar preservativo actúa en todo momento de forma lícita. Los casos de stealthing deben denunciarse; los centros de asesoramiento acompañan el proceso.