Puff es el término coloquial, a menudo despectivo, para un Bordell, un salón o un establecimiento donde se ofrece trabajo sexual. El término proviene del "puffen" del rotwelschen (= trabajar ruidosamente) o del "Puff" del bajo alemán (= golpe).
En el discurso profesional del sector (autoridades, trabajadores sexuales, centros de asesoramiento) se evita "Puff" — en su lugar se utilizan los términos salón (negocio más pequeño con trabajadoras sexuales independientes), establecimiento (negocio mediano con licencia), o Bordell (término clásico en el lenguaje jurídico y policial).
En los medios de comunicación sensacionalistas, "Puff" tiene un lugar fijo en los titulares — generalmente en el contexto de escándalos, disputas por ruido o redadas policiales.