El término «establecimiento» es la denominación oficial genérica para los negocios en los que se ofrecen servicios sexuales, independientemente de que se denominen «salón», «burdel», «centro de masajes» o «bar». Lo que cuenta es la actividad real, no el letrero.
Los establecimientos están sujetos a la legislación cantonal en materia de licencias. En Zúrich, Basilea, Berna y otros cantones se requiere una licencia expresa. Las autoridades realizan controles periódicos: protección contra incendios, edad mínima, situación de residencia de las trabajadoras sexuales y carácter voluntario de la actividad.