Un tabú (o «no-go») es una práctica que una trabajadora sexual no ofrece bajo ningún concepto, independientemente del recargo. A menudo se indica explícitamente en el perfil o en el catálogo de servicios (por ejemplo, «Tabúes: sexo anal sin protección, caviar, sexo anal activo»).
Los tabúes son vinculantes. Los intentos de negociación o la presión al respecto son poco profesionales y, en un sector serio, constituyen motivo para dar por terminada la cita de inmediato, con el pago íntegro del tiempo transcurrido hasta ese momento.