En el lenguaje coloquial suizo, «cabaret» es el término utilizado para referirse a un local de striptease en el que bailarinas (en su mayoría mujeres) actúan ante los clientes y, tras el espectáculo, trabajan como animadoras o conversadoras. La frontera con el trabajo sexual es difusa, pero jurídicamente se trata de dos conceptos distintos: la actividad de cabaret, en sí misma, no es trabajo sexual.
Hasta 2016 existía en Suiza la categoría de «bailarina de cabaret» (permiso L específico para bailarinas extranjeras). Esta se suprimió porque se demostró que conducía a la explotación de mujeres procedentes de terceros países (especialmente de Europa del Este y América Latina). Hoy en día, el cabaret cuenta prácticamente solo con personal con permisos FZA.