Una cabina de servicios (también conocida como «sex drive-in») es una instalación destinada a la práctica de la prostitución callejera en condiciones seguras. Los clientes acceden en coche a una cabina independiente, diseñada de tal manera que la trabajadora sexual pueda salir en cualquier momento o ponerse en contacto con el personal de seguridad.
Este modelo se ha implantado en Suiza, sobre todo en Zúrich (Sihlquai 2013, hoy Depotweg/Altstetten) y Berna (Boxen Werkhof). Las instalaciones cuentan con servicios sanitarios, un centro de asesoramiento y atención las 24 horas. Los estudios muestran una disminución cuantificable de las agresiones en comparación con la prostitución callejera tradicional.