El sistema de acompañantes es una medida de seguridad fundamental en el trabajo sexual: una persona de confianza (una compañera, un familiar o un centro de asesoramiento) conoce, antes de cada cita, la fecha, la hora, el lugar y el nombre del cliente, y se pone en contacto si la trabajadora sexual no da señales de vida tras el tiempo acordado.
Herramientas para ello: compartir la ubicación en WhatsApp, Find My Friends, aplicaciones específicas como «bSafe» o «Watch Over Me». Los centros de asesoramiento ofrecen una función de acompañante anónima para las trabajadoras sexuales que no dispongan de una red de contactos privada.